domingo, 14 de abril de 2013

LX

Mi primer beso,
el último primer beso.
Mis jóvenes labios
nacieron sedientos
del agua de tu boca.
Habrá mas días,
pero no como aquel.
Recuerdos de inocencia
y pícaras miradas.
Bella torpeza
y juvenil aroma
que no volverá.
Ojos grises,
labios finos
y larga melena
del color del trigo seco.
Alientos que chocan
a la velocidad
del desbocado corazón.
Sabor salado de mar.
Temblor en tus manos
y en las mías.
Acariciados por la brisa
nos dejamos llevar
hasta el dulce destino
que jamás llegará.
Cuando llegue mi hora
quiero morir
sintiendo aquello
que el primer beso
me hizo vivir.

Santi Malasombra


martes, 9 de abril de 2013

LIX

¿Dónde estamos ahora?
Yo, en la habitación
de tus lejanos besos
que hay en el castillo
de tus ojos grises.
Tú en los delirios
de un desesperado loco
que sueña despierto.

¿Dónde estamos ahora?
Yo, naufragando
entre las olas
de tu pelo de seda.
Tú, en las lágrimas
que llueven de mis ojos
al recordar tu ausencia.

¿Dónde estamos ahora?
Yo, perdido en el viento
de tu poderosa y dulce voz
que aplaca a la tempestad
condenándola al silencio.
Tú, al final del camino
que nunca alcanzaré.

¿Dónde estamos ahora?
¿Dónde estás tú?
¿Dónde?

Santi Malasombra.

lunes, 8 de abril de 2013

LVIII

Noche de domingo recién nacida
en el otoño temprano de un pub de la costa.
Apenas quedan turistas y se puede respirar.
Buena música y mejor compañía.
Amigos que charlan de asuntos mundanos
entre risas, café y partida de dardos.
Disimuladas miradas a un grupo de chicas.
Ellas son cuatro, nosotros tres.
No importa, no habrá acercamientos.
El reloj avanza y mis amigos lo saben.
Mañana es lunes y deben madrugar.
¡Lá última y nos vamos!
Yo no tengo prisa.
Mi lunes comienza por la tarde.
Pago yo, que perdí la partida
y decido quedarme un rato.
Sentado en la barra junto
a la máquina de dardos.
Os veo venir enre risas.
¡Ahora jugamos nosotras!
Dice una de ellas.
¡Todo vuestro! Añado yo.
Te sientas a mi lado
mientras esperas tu turno
para lanzar el dardo.
Pero ya lo has hecho,
tal vez sin querer.
Tus ojos negros hicieron diana
en mis verdes y cansados ojos.
Sonrío, me presento y tu nombre pregunto.
María José, dices, mientras
te levantas y cumples con el juego.
Me presentas a tus amigas,
pero ya no recuerdo sus nombres.
Comenzamos a hablar y
el cortejo se inicia.
No eres de aquí, eres del norte.
Te marchas en una semana
y yo me quedaré.
Te reclaman para lanzar
y pasas de hacerlo con un gesto
inocente para ellas y revelador para mi.
Te gusto, lo se, y sabes que me gustas.
Pasa media hora y tus amigas se despiden.
No hubo palabras, tal vez alguna señal.
Se me escapó, pero tu te quedas.
Seguimos hablando acompañados por la música.
Suena Janis Joplin y se iluminan tus ojos.
¡Hace mucho que no escucho este tema!
¿Bailamos? Pregunto sabiendo la respuesta.
Tus brazos en mi cuello
y en tu cintura mis manos.
Llegó un beso y luego otro.
Yo no soy tan fácil
ni suelo hacer esto.
Dices como disculpándote.
Eso espero, te respondo.
¿De verdad te marchas en una semana?
Sí, además tengo novio en mi tierra.
¡No le cuentes lo nuestro!
¡No lo haré! Respondes entre risas.
Acaba la canción, el baile,
los besos y el verano.
Tu apartamento está muy cerca.
Te marchas apresurada
y yo subo a mi coche.
Conduzco media hora
hasta llegar a casa.
Acompañado por un tema de Loquillo.

Siempre quise ir a L.A.
cruzar el mar en tu compañía....

Santi Malasombra

viernes, 22 de marzo de 2013

LVII

Acudo a la cita con la esperanza
de hallarte en el lugar acordado.
Las oscuras y vacías calles de la noche
son el punto de encuentro.
Mas no te veo.
Mis ojos, ya acostumbrados
a la cruel oscuridad,
te buscan sin descanso.
Como un perro abandonado
sigo el rastro imposible
de tu aroma de mujer.
Mi sustento, mi dueña,
mi vida, mi amor.
Viejas farolas de viejo metal
iluminan la niebla que
acompaña mi camino.
La promesa de tus caricias
me da fuerza, aliento y vida.
¿Dónde estás?
¿Dónde te escondes?
Necesito abrazarte como el mar
al rocoso acantilado.
Besarte como el sol
a la mañana que nace.
Acariciarte como la lluvia
a la tarde de otoño.
Tenerte como el rayo
a la tormentosa noche.
Desesperado y triste
vago en silencio.
Silencio que rompe
el trueno de tu aullido.
Mis ojos renacen,
mi corazón late.
Mi cuerpo reacciona
iniciando una carrera
hacia la voz que me llama.
La meta es mi religión.
La meta es mi todo.
La meta eres tu.

Santi Malasombra

miércoles, 20 de marzo de 2013

LVI

Carta seleccionada y leída en el programa de Ayanta Barilli, Es Amor en Esradio.

Querido amigo:

Hoy te escribo para decirte que te admiro mucho. Eres la persona más transparente que conozco. Jamás escondes lo que piensas y sobre todo amas a tu esposa e hijos por encima de todo. En... diversas ocasiones has ofrecido tu vida y corrido graves peligros para que ellos no sufrieran. Sí, es cierto, hay tensiones con tu hijo mayor y sueles estrangularlo a menudo, pero todos sabemos que es algo cariñoso y que no llegarás nunca hasta el final. Un día tu hija me dijo que la acompañabas a lugares que tú odias para que ella disfrute de sus necesidades culturales. Te veo acompañándola a un teatro mientras unas bailarinas danzan o unos músicos interpretan música que no entiendes ni te apetece entenderla.

Lo haces por amor y eso te dignifica. Tu hija pequeña, que todavía no habla y apenas camina, es capaz de empuñar un rifle para salvarte de unos mafiosos que un día intentaron liquidarte y lo hizo por amor a ti. Amor que sólo unos pocos elegidos como tú pueden conseguir.

No lo sabes amigo, pero aunque nunca has escuchado a tu hija pequeña hablar, un día dijo algo después de que le dieras un beso de buenas noches y salieses de su cuarto. Su palabra fue: "papi". No la escuchaste, ni tu familia, ni tus vecinos, pero los que te seguimos, sí.

Es imposible no quererte tal y como eres. Has estado varias veces en la cárcel, has sido mafioso, contrabandista, estafador, ladrón, borracho, jugador, saboteador, polígamo, usurpador de identidad, entrenador de bailes de mal gusto para deportistas, traidor, chivato, pero por encima de todo amas a tu familia. Espero todas las tardes con verdadera ansiedad esas reuniones que tenemos en el bar. Allí escucho con devoción todos tus consejos hasta que el dueño nos echa amenazándonos con una escopeta.

Siempre llevaré en mi corazón aquel día que te pedí que fueras mi consejero espiritual y aceptaste después de unas cuantas cervezas y de gritar: ¡MOSKIS!

Consejero, amigo y hermano Homer. Un abrazo.


Audio con voz de Ayanta Barilli.



viernes, 8 de marzo de 2013

LV

El viento me regala la voz
que reclama compañía.
Hasta el fondo del erial
que domina mi alma
cavaré sin tregua.
Hasta el último aliento
de vida que un día salvaste
ofreceré en un altar.
Yo maldigo a los dioses
que tu soledad permiten.
¿No conocen tus labios
rojos de rojas rosas?
¿Tu cuerpo bendecido
con morbosa piel
dulce como el almíbar
y delicada como
la hierba rociada
de la mañana?
Levántate, poderosa loba.
Alza desafiante tus ojos.
Aúlla a la rosa de los vientos
y que Venus llore de envidia.
 
Santi Malasombra

miércoles, 6 de marzo de 2013

LIV

Noche de almas errantes
que gritan mi nombre.
Reclaman el pago
por servicios prestados.
Acompañantes interesadas
que fingen fidelidad.

Almas sin rostro ni nombre.
Almas que susurraban
palabras imposibles.
Almas bellas y tristes.
Almas sonrientes y crueles.
Malditas almas ausentes
que secan el agua
que regala vida
a mis folios en blanco.
Mi guante os lanzo
con ganas de duelo.
Duelo a muerte
al amanecer de
las letras, mis letras.
Desesperado y furioso
espero respuesta.
Aceptad mi reto.
Aceptad la sangre
que ofrezco derramar.
Todo o nada.
Morir o escribir.
Que los dioses
me amparen
Alea Jacta est.

Santi Malasombra