jueves, 3 de enero de 2013

LI

En el abismo del sueño dulce
los dioses me encargaron dibujarte.
No tengo lápices ni pinceles,
pero sí ojos que moldean
la sutíl silueta de tu cuerpo
en la huidiza niebla.
No tengo lienzos de algodón,
pero sí tu piel salada
y salvaje que espera mis manos
como el acantilado aguarda
las olas del bravo mar.
No tengo paleta de colores,
pero sí tus labios
de rojo intenso y pecador,
tu mirada de fuego,
tu caricia de leve llovizna
que al arcoiris llama.
En pesadilla se torna mi sueño.
Paralizado ante tu belleza,
temblorosos suspiros,
torpes movimientos
de mi alma de artista.
Lo intento y no puedo.
No puedo y no debo
encerrar tu hermosura
en una obra acabada.
Tu presencia esposa
los trazos que
no han de llegar.
Mujer etérea, mística,
libre y poderosa.
Jamás te harán justicia
las líneas de un pintor.
Fracasado y vencido
me presento a los dioses.
Las lágrimas me delatan.

No pudiste dibujarla, ¿verdad?
me dicen sonriendo.
¡No sufras! ¡Alégrate!
Conociste a la mujer
que a la misma Afrodita
hace palidecer.
Privilegiado eres
sólo por contemplarla.
Ahora sigue soñando.
Soñando con ella.
Junto a ella.
Para siempre.
No quieras despertar.
Huirá si lo haces.
Es tu maldición
y tu destino.
Vivir con ella
en la onírica penumbra
que todo hombre desea
cuando ve a la mujer
que tus ojos han visto.

Santi Malasombra


miércoles, 19 de diciembre de 2012

L

Ayer soñé
que no necesitaba soñarte.
Estabas aquí.
A mi lado.
Mirándome.
Sonriendo.
Respirando.
Desperté
y fui feliz
en la frontera
entre la realidad
y el sueño.
Pero no estás.
Hace mucho
que no estás.
No está
tu mirada dulce,
tu sonrisa leve,
tu aliento...
tu beso
en mi mejilla.
No estás, madre,
pero estás.

Santi Malasombra

lunes, 10 de diciembre de 2012

XLIX

Mis temblorosas manos
dibujan tu cuerpo.
Con colores del mar
que no están descritos.
Tonos de azul
que palidecen
el dulce rocio
que cae sobre tu piel.
Acaricio el lienzo
y me dejo llevar.
La inspiración soñada
guiará mis trazos
sobre tu piel
de salada y blanca arena.
Tus vestidos
plasmaré
con la desnudez
de las más bellas rosas.
¡Insensato de mi!
Jamás podré reflejar
la calidez de tus ojos,
tu ardiente mirada,
el paraíso de tu cuerpo.
Sólo en sueños
puedo concebir
tu belleza.
¡Quiero soñarte
y no despertar!
Todavía no,
aún no.
Necesito el eterno sueño
para alejar
la pesadilla
de la ausencia
de tus besos.
Soñar y soñar..
Sólo soñar
y no despertar.
 
Santi Malasombra

domingo, 9 de diciembre de 2012

XLVIII

Me gusta tu constitución.
Aprobada por mayoría
de furtivas caricias.
Articulada por las curvas
de tus morbosas disposiciones.
Uno a uno los artículos
mis manos repasaron.
El fiscal de tus labios
me denunció al Tribunal
por no cumplir con los besos.
Culpable me declaro
y acato la sentencia:
habrá más besos,
sin enmiendas ni recursos.
Más besos.
Más.

Santi Malasombra

jueves, 29 de noviembre de 2012

XLVII

Quizá algún día...Algún día.
Algún día las tinieblas
partirán al averno.
La envolvente niebla
desnudará mi alma
para mostrarme puro
y no arrepentirme
de amar sin freno,
sin miedo, sin culpa.
El roce de tu piel
vestirá mi cuerpo
de bendito pecado.
Tus ojos de loba
vida me darán
en el nuevo amanecer
de este hombre
que suspira,
que teme,
que ama,
que muere
cuando vive,
que vive
en los sueños.
Quizá algún día...
Algún día...

Santi Malasombra

martes, 20 de noviembre de 2012

XLVI

¿Porqué te fuiste tan tarde?
Es más, ¿porqué viniste?
Si no te hubiera conocido
sería más feliz.
Aunque a veces pienso:
¿Para qué la dicha
si no estás aquí?
Estoy en un banquete
de sabrosos manjares
y no tengo hambre.
El agua más pura
me sirve la lluvia
y no tengo sed.
Los más bellos paisajes
sin tus ojos grises
no los veo.
Caminar sin ti
no es camino.
Gozar sin ti
es tortura.
Corazón negro
como el infierno,
cruel como el llanto.
Me robaste la inocencia
del primer beso
y ya no volvió.
Trilera de mirada fría
y cabellos de trigo.
Momentos de sueño dulce
tornados en pesadillas.
¿Dónde estás?
¿Estuviste alguna vez?
¿Dónde estás?
¿Dónde?

Santi Malasombra

lunes, 12 de noviembre de 2012

XLV

Perturbado y estremecido
me llega el pensamiento
de la loba que me pensó.
Arquitecto me proclama
y sólo un obrero soy.
Albañil que sueña
con levantar la
casa que nos proteja.
Argamasa de besos,
caricias y miradas.
Tus ojos son ventanas
que iluminan la estancia
con más luz que mil soles.
Mis manos de constructor
por tus deseos son guiadas.
Trabajo sin descanso
y no lo necesito.
Fuerzas infinitas
mueven los músculos
que a tu servicio están.
Pirámides de Egipto,
jardines de Babilonia,
Coloso de Rodas...
Insignificantes obras
comparadas con mi Loba.
Miguel Angel, Da Vinci,
Romero de Torres y Rafael
se revuelven en el Olimpo.
No conocieron a la musa
que inspira
la creación más hermosa:
Tu mano junto a la mía
para toda la eternidad.
Más allá de los sueños
y de la realidad.
 
Santi Malasombra